21 julio, 2020
16 julio, 2020
Reflexiones sobre una doble crisis
12 julio, 2020
La dignidad nacional
07 julio, 2020
FOTO DE PORTADA: opiniones
FOTO DE PORTADA es una colección de diez cuentos que abordan el pasado -eludiendo al olvido- y el presente de forma simultánea. Publicado en 2003 por el Fondo de Cultura Económica bajo el título DÉJALO SER, ahora la editorial Zuramérica se atreve en plena pandemia a romper todos los esquemas y el confinamiento para lanzar FOTO DE PORTADA.
Ell ibro está a disposición de los lectores en el portal: www.zuramerica.com a un precio de $11.900, con posibilidad de envío a cualquier parte de Chile.
Este conjunto de diez cuentos
—cuyas tramas recorren los años de dictadura y la transición a la democracia
durante los 90— refleja la historia reciente de Chile. El horror de la
violencia de Estado, las cárceles secretas, los servicios de inteligencia, la
constitución del 80 y la instalación del neoliberalismo, la entrega de las
empresas del Estado a precio de huevo. Después, la desmovilización de los
ciudadanos, la exacerbación del individualismo, el imperio del mercado feroz,
la falsa promesa neoliberal de producir riqueza para todos, el delirio de
convertir a Chile en el jaguar de Latinoamérica, la privatización de todo, la
jibarización del Estado, el manejo de los medios de comunicación.
Toda esta variada secuencia
está reflejada en las historias de Foto
de portada, algunas políticas y bastante colindantes con la
realidad; otras irónicas, mordaces, humanas, hasta fantásticas. Rondan el amor,
ya sea por la pareja, el dinero, los ideales, la familia, la justicia; la
humanidad en despliegue total y diverso. La lectura de este libro, escrito
treinta años antes, contiene una predicción de lo que iba a ocurrir en octubre
de 2019: el estallido social, tanto así que en los cuentos aparecen frases
relacionadas con sus consignas fundamentales. Eso demuestra que la crisis era
predictible y que sus fundamentos eran evidentes, aunque se mantuvieran
ocultos.
Y aquella democracia que una
generación de jóvenes soñó mientras luchaba contra la tiranía, fue traicionada,
manipulada y deformada para construir una sociedad desigual, de indignos
contrastes y sueños burdos y falaces.
OPINIONES RECIENTES SOBRE FOTO
DE PORTADA
“En esta paradójica
“reconstitución de escena”, Diego Muñoz Valenzuela, en diez notables cuentos,
configura un ideario que rejuvenece sus historias, que las resitúa en el Chile
de hoy devastado por un tiempo que pareciera haber dado un salto enorme para
caer justo en el mismo sitio que hizo resurgir esta obra indispensable desde
las cenizas del olvido.
En suma: cuando el virus de la
insensatez corroe los espacios antiguos y modernos, cuando esos invisibles
enemigos se mimetizan en un neoliberalismo despiadado cuyo único norte continúa
siendo la codicia desenfrenada, esta recreada mise en scene de Diego Muñoz
Valenzuela nos representa un salto atemporal, a la vez que nos advierte sin
tapujos de los peligros que encierran las sociedades desprovistas de un sentido
esencial: su espíritu de fraternidad.
Un libro imprescindible hoy
como ayer, que se esmera en instalarnos en el centro mismo de nuestro
extraviado humanismo”.
Juan Mihovilovich
“Los diez cuentos de este
volumen nos retrotraen al tiempo de la dictadura. La sombra de Pinochet planea
sobre ellos y les presta un tinte sombrío. La misma sombra que oscurece el
presente del país, incluidas las pandemias de salud y la social que se desató
en octubre de 2019. Porque estos cuentos no nos hablan solo de los chilenos de
hace cuarenta y cinco años, nos hablan de los chilenos de hoy. Y lo hacen a
través de la voz de un narrador que utiliza de preferencia la primera persona,
pero que conserva idéntica tonalidad las dos o tres veces que opta por la
tercera. Son cuentos viscerales, escritos con pasión. Pero la pasión está
mediada por el talento y el oficio del autor, que sabe lo que hace y lo hace
bien”.
Antonio Rojas Gómez
“Foto de portada, de Diego Muñoz Valenzuela (1956), contiene diez
cuentos que expresan el multifacético, complejo, inquisitivo, extraño mundo de
este prolífico autor, quien,
hasta la fecha, lleva cerca de una veintena de títulos publicados. En términos
generales, la colección es ampliamente satisfactoria, sin baches, amena, de
grata lectura, en suma, una atrayente experiencia. El estilo de Muñoz es
sencillo, claro, directo, pero esa aparente facilidad en la escritura oculta un
concienzudo, obsesivo trabajo de elaboración. Y la temática de la presente
antología, es vasta: la lucha política contra la dictadura -con tintes
autobiográficos-; las relaciones familiares; los conflictos sentimentales; la
amistad masculina; el retroceso a la infancia o la adolescencia; la perplejidad
ante una sociedad y un país que cambian y siguen siendo los mismos. Foto de
portada da para todos los gustos, esté uno de acuerdo o no con las posiciones
del narrador”.
Camilo Marks
“Este ejercicio de memoria
puede ser considerado además como una reacción ante la política del olvido, una
corrección a los efectos negativos concomitantes con el silencio y el
ocultamiento, tanto en la esfera de lo público —pues es así cómo se construye
una historia tergiversada, incompleta, parcial, unilateral—, como en el ámbito
de lo privado, donde lo inconfesado ha sido uno de los elementos determinantes
del periodo.
Este libro oportuno y necesario
ofrece con sagaz amenidad los materiales discursivos para pensar y analizar las
presencias y sentidos del pasado nacional, activando así un pensamiento de
recuperación y transmisión de la memoria que es, a la vez, íntimo y político”.
Fernando Moreno Turner
“Publicado originalmente por el
Fondo de Cultura Económica en el año 2003 bajo el título Déjalo ser, este libro
recogió en sus narraciones, retratos de la época oscura que recién terminaba
Con la mirada aguda, escéptica y experimentada de su autor, los diez relatos
(…) incluidos reflejan (…) el tiempo de
la dictadura y los coletazos de la implantación de un nuevo modelo económico y
cambios sociales de aquel período lejano, cuando recién se sumaba algo más de
una década desde que Pinochet entregó la banda presidencial a Aylwin”.
Rodrigo Barra
Diego Muñoz Valenzuela (Constitución, 1956)
Ha publicado catorce libros de
cuentos y microcuentos y seis novelas. Cultor de la ciencia ficción y del
microrrelato. Ha abordado en profundidad el periodo de dictadura militar.
Libros suyos han sido publicados en España,
Croacia, Italia, Argentina, Perú y China. Cuentos traducidos a diez idiomas.
Premio Mejores Obras Literarias 1994 y 1996. En 2011 el autor fue seleccionado
como uno de los "25 secretos literarios a la espera de ser descubiertos”
por la FIL de Guadalajara para celebrar sus 25 años de existencia.
01 julio, 2020
FOTO DE PORTADA: la visión de Fernando Moreno
Hasta 1973, fue profesor del Departamento de Literatura de la Universidad de Chile de Valparaíso y, con posterioridad, de la Universidad de Poitiers, donde fue Catedrático de Literatura Hispanoamericana y también director del Centro de Investigaciones Latinoamericanas (CRLA-Archivos). Actualmente es Profesor Emérito de esa misma universidad. Autor de más de un centenar de estudios, capítulos de libros y artículos sobre la poesía y la narrativa hispanoamericanas y chilena contemporáneas aparecidos en revistas especializadas en Francia, Europa y América latina. También ha escrito varios libros y coordinado textos colectivos, entre los más recientes de esto últimos cabe citar Roberto Bolaño. La experiencia del abismo (2011), Lecturas de Nocturno de Chile (2014). Publicó con Etnika editorial la novela inédita de Carlos Droguett, Según pasan los años. Allende, compañero Allende (2019).26 junio, 2020
FOTO DE PORTADA: la opinión de Camilo Marks
por Camilo Marks
FOTO DE PORTADA, Diego Muñoz Valenzuela, Zuramericana Ediciones, Santiago, 2020, 159 páginas, CUENTOS

Foto de portada, de
Diego Muñoz Valenzuela (1956), contiene diez cuentos que expresan el multifacético,
complejo, inquisitivo, extraño mundo de este prolífico autor, quien, hasta la
fecha, lleva cerca de una veintena de títulos publicados. En términos
generales, la colección es ampliamente satisfactoria, sin baches, amena, de
grata lectura, en suma, una atrayente experiencia. El estilo de Muñoz es
sencillo, claro, directo, pero esa aparente facilidad en la escritura oculta un
concienzudo, obsesivo trabajo de elaboración. Y la temática de la presente
antología, es vasta: la lucha política contra la dictadura -con tintes
autobiográficos-; las relaciones familiares; los conflictos sentimentales; la
amistad masculina; el retroceso a la infancia o la adolescencia; la perplejidad
ante una sociedad y un país que cambian y siguen siendo los mismos. Foto de
portada da para todos los gustos, esté uno de acuerdo o no con las
posiciones del narrador.
El relato que lleva el nombre de la compilación, que se acerca a una novela corta, expone la épica y la picaresca de un grupo de estudiantes que intentan realizar una asamblea en la época dura, con previsibles consecuencias: sus protagonistas, Vicente y el Guatón Alvarado, reciben el mote de Laurel y Hardy, evidente alusión al Gordo y al Flaco que tantas risas arrancaron hace unas generaciones. En la misma tónica, mediante una prosa saltona o meditativa, se inscriben "Vientos de cambio" y "Después de treinta años". La primera es una historia desopilante, absurda, fantasiosa, en la que un automovilista desaforado liquida, gracias a un computador portátil, a cuanta persona se interpone en su camino, incluyendo a una monja y un general. La segunda, describe el reencuentro de compañeros mucho tiempo después de haberse alejado, cuando son prósperos, se aproximan a la vejez y deciden reunirse en un céntrico bar para rememorar el pasado perdido; el héroe indiscutible de la jomada es Lucho Bell, convertido en empresario gastronómico español.
"Apuntes para una historia siniestra" indica con exactitud lo que esas palabras ' sugieren: Matías construye una lucrativa empresa vendiendo aceite humano para el rejuvenecimiento, obtenido en morgues, hospitales o clínicas por medio de gente que tiene acceso a cadáveres. "Déjalo ser" y "Yesterday", aparte de la pasión de Muñoz por los Beatles: son ejemplos de las diversas y contradictorias formas con las que se vive el erotismo. En el primer caso, Ramsay, un genio organizativo, un administrador eximio, siente por Rubén algo más que simple afecto, que este último es incapaz de corresponder: todo lo cual, sin perjuicio del trasfondo bullicioso, es tratado con gran delicadeza y respeto. El otro episodio describe los amores entre Emilio e Isabel a lo largo de un prolongado período, en escenarios locales e internacionales, caracterizados por las casualidades, los celos de él, la feroz independencia de ella y tal vez la filosofía manifestada en las palabras "eso que llamamos amor es solo una entelequia, una fantasía creada por la literatura". "Adagio para un reencuentro" sitúa al héroe en San Francisco, en los momentos en que sube al último piso de una librería y escucha la pieza de Samuel Barber. De súbito, aparece su padre, muerto hace seis años, con quien emprende un tour por la maravillosa ciudad californiana.
Quizá sea injusto calificar la calidad de unas crónicas sobre otras, en un compendio tan parejo como este. Sin embargo, hay dos que resultan sobresalientes. "Mirando los pollitos" despliega las pellejerías y miserias de Cárdenas, un contador que acaba de quedar cesante y se instala en la Plaza de Armas, angustiado porque no puede pagar los dividendos, las cuentas, los gastos domésticos y el resto, escondiendo a su mujer e hijos la verdad de la situación. De pronto, irrumpe Roky, aparentemente un charlatán vestido como hombre-sándwich, que hace propaganda a una marca de aves y pese a la inicial renuencia de Cárdenas, el estrafalario personaje logra convencerlo para que ambos compartan el mismo oficio. Aquí, lo que pudo terminar en desastre, culmina en un natural, si bien improbable, final feliz- "El día en el que el reloj se detuvo" conforma una disparatada fantasía, en la que Alberto, el papá, se despierta para comprobar que nada funciona y otro tanto sucede con sus vecinos, de modo que es imposible hacer lo elemental, como ir al trabajo, al colegio, tomar micro o lo que sea. En el fondo, esta es una fábula contra las máquinas. Así, Foto de portada, se revela como una notable recopilación.
25 junio, 2020
VENTA DE ILUSIONES EN CHINA
VENTA DE ILUSIONES, microcuentos, 2019, Lijiang
Publishing, China

Con un segundo tiraje a junio de 2020, ya van 8.000
ejemplares con una muy buena recepción del público lector.
Extractos del prólogo hecho por el
escritor A Yi
“Leyendo el libro Venta de
ilusiones, de Diego Muñoz Valenzuela, encuentro más búsqueda de lo
divertido que la ambición del autor. Eso me recuerda las apreciaciones del
lector sobre la poesía de C. P. Cavafis: unión de lo objetivo, lo dramático y
lo didáctico. (…) Para Diego, la escritura sirve para descargar la energía
interior, pero también para buscar la luz. Tiene cuentos incluso más cortos que
haiku, pero igualmente toman perfecta forma, bien parecidos a los
diamantes que resplandecen en este libro.
“En el libro de Diego se ve un
legado impresionante de Kafka, que reside en el deseo de resumir las
condiciones humanas y también en las recreaciones de textos de Kafka. Mediante
la metamorfosis, si bien Kafka muestra el destierro de los seres humanos, Diego
Muñoz revela la desenfrenada malicia humana.
Editorial Lijiang
Desenfadada imaginación, colorida
vivacidad, fantasía y esplendor en unos cuentos y oscuridad y crueldad en
otros… Faltan palabras para calificar las obras del escritor chileno Diego
Muñoz Valenzuela. Todo este poder mágico se palpa en los microcuentos incluidos
en esta antología Venta de ilusiones.
Qiao Yuan, crítico literario chino
Diego Muñoz Valenzuela va más
lejos que Kafka: en éste, desde lo real de la vida se espían las ilusiones,
mientras que en el escritor chileno la gente, al lado de las ilusiones, divisa
la realidad.
douban.com (portal chino más importante
de crítica de libros)
Es cosa de un santiamén entrar en
las ilusiones y despertarse de ellas, tal como nos cuentan estos microrrelatos.
Sun Xintang, traductor, profesor de la
Universidad de Lengua y Cultura de Beijing
América Latina tiene larga
tradición de microcuentos, de Juan José Arreola a Julio Cortázar, de Bioy
Casares a Augusto Monterroso, y ahora el escritor chileno Diego Muñoz
Valenzuela nos trae nuevas ilusiones.
Angie Tongxin Fan, traductora del libro
Diego exterioriza las olas
bulliciosas del interior en estas obras con una salvaje imaginación y la
subversión de los clásicos, más los personajes extravagantes e historias
paradójicas, con lo que quedamos como quien ve visiones, pero sin poder parar
la lectura.
Amplia recomendación
Muchos escritores recomiendan,
por ejemplo: Li Jingze, el crítico literario chino de mayor prestigio;
Hao Jingfang, narradora china premio Hugo 2016, y otros destacaron
abiertamente el libro.
Rankings en China
1.
Puntuación:
8.4 sobre 10 en douban.com, mejor portal chino de crítica de libros. La
puntuación viene de lectores e internautas inscritos.
2.
Figura en la lista Wenyi Lianhe Shudan,
edición 34 (octubre 2019), o sea, lista mensual de los libros más recomendables
de literatura y arte de China. Es una lista hecha en conjunto por 24
editoriales chinas.
3.
4.





