10 agosto, 2013

Intertextual demente


            El día que lo iban a matar, Gregorio Samsa despertó convertido en un monstruoso dinosaurio. Concluyó que lo más probable es que fuera a convertirse en mariposa o en filósofo, pero llegó Circe y lo transmutó en cerdo. Huyó y estuvo alimentándose de manzanas envenenadas. Años después una princesa lo halló mutado en sapo, pero se resistió a besarlo. Ahora os preguntaréis por quién doblan las campanas. Escoja su final entre las alternativas siguientes:

A)   Santiago Nazar
B)  Ulises u Odiseo
C)   Augusto Monterroso
D) Gregorio Samsa
E)  Todos nosotros

02 agosto, 2013

Enemigo en casa

Cuando entro a mi casa, lo primero que veo es el muñeco despaturrado sobre el sillón del estar, con elegante traje y corbata, traspasado de alfileres de puntas perladas y redondas. Aún así como está, clavado y carente de vida, me observa con su mirada muerta. Entonces siento las puntadas, aúllo de dolor, pero mi voz no alcanza a salir de su fosa negra y profunda.

27 julio, 2013

Sorpresas en casa

Ve que la habitación de su alcoba está prendida y eso lo intranquiliza, porque vive solo. Cabe la posibilidad de que haya olvidado apagar la luz. Con cautela abre la doble chapa de la puerta y pone atención. Solo escucha un ominoso silencio. Sin cerrar la entrada, camina con lentitud hacia el dormitorio. La luz lo enceguece por un instante. Cuando logra ver, descubre miles de ojos por todas partes: colgando del techo, cubriendo la cama, instalados en el velador, las paredes, los cuadros. Blancos, esféricos, clavándole sus pupilas con calculada fijeza, como si esperaran la respuesta a una pregunta formulada hace mucho tiempo. Quizás la he olvidado, murmura. Piensa en escapar, pero no puede moverse. Siente que la puerta se cierra con llave. Los ojos parpadean intermitentemente, sin dejar de observarlo. Ha leído esta historia, pero no recuerda el final.

21 julio, 2013

Crónicas singulares

Del huevo salió un cangrejo pequeño que corrió hacia el mar como si siempre hubiera sabido que estaba allí. Se sumergió y devoró una gran cantidad de plancton que lo hizo crecer tan desmesuradamente  que estalló. De su vientre emergió un roedor que moviendo a todo dar sus patas logró llegar a la orilla e internarse en la espesura. Lo atrapó un mago de feria y lo entrenó para su espectáculo. Con el tiempo, el roedor no solo engordó, sino que aprendió a hablar. Nadie creyó esto y se suponía que el mago era, además, ventrílocuo.  De todas maneras, el mago enriqueció. El roedor recibía un salario de alimento y nada más. Una noche, se introdujo por la boca del mago y devoró su cerebro. Así tomó el control de su cuerpo, viviendo en su interior y utilizándolo como marioneta. En un viaje al África, un cocodrilo devoró al mago. Unos días después, puso un huevo, ahí termina esta historia. O comienza. Qué sé yo. Usted está leyendo.

13 julio, 2013

Extravíos graves 2

 
          En cambio yo extravié mi alma en un centro comercial, tras una ardua jornada de adquisiciones. Recién me vine a dar cuenta de regreso en la casa, cuando terminé de descargar la maleta del auto repleta de paquetes. De pronto me sentí vacío, como si careciera de interioridad y toda mi existencia se basara en meras superficies: posesiones, posiciones, relaciones, riquezas. Nada de eso puedes llevártelo donde sea que vayamos a la hora de la muerte. En ese momento solo importa que tengas tu alma contigo, aunque después solo viniesen la oscuridad, el silencio y la inmovilidad. Ahora pienso que voy a estar sin mi alma a esa hora. Trataré de encontrarla, ¿pero dónde? No creo que ande de compras, a ella no le interesaba esa clase de asuntos. También he perdido la esperanza, ya ve usted. Si haya un alma perdida, acójala por favor, aliméntela con sabiduría y amor. Podría ser la que yo he perdido.

06 julio, 2013

Extravíos graves 1

Perdí mi alma en los burdeles. Hay quienes han perdido otras pertenencias allí; conozco a un poeta que perdió su juventud allí. Uno cree que ciertas cosas le pertenecen, pero no es así, y es doloroso comprobarlo. Ya le ofrecido dos buenos ejemplos, no requiero argumentar más.
Una noche perdí mi alma. Ni siquiera recuerdo en qué lenocinio la habré extraviado, porque recorrimos varios. Se habrá quedado por allí, medrando, oculta en un ropero desvencijado y maloliente, adicta al voyeurismo.

Quizás dónde andará ahora mi frágil alma, como una helada voluta de humo, disfrutando la carcajada falsa de las prostitutas, su temeraria forma de enfrentar al mundo, con la alegría dibujada en el rostro a fuerza de trazo de maquillaje.

29 junio, 2013

Sorpresas te da la vida

Delgada, de piel alba y piernas infinitas. Sus ojos profundos me cautivan al instante. Siento que puedo hundirme en esa mirada y disolverme en la nada. Basta que sacuda sus largas pestañas para enloquecerme. Caigo de rodillas, prosternado, y me aferro a sus piernas demasiado huesudas. Su falda se entreabre para revelar la realidad. Entonces oigo el acero cortando el aire y alcanzo a percibir la refulgencia de la guadaña. Debí adivinarlo…

22 junio, 2013

Voyeur fracasado

En sus bellísimos senos, en lugar de pezones, tiene un par de ojos cautivadores que me observan con fijeza. Esto logra inhibirme. Apenas puedo verla con el rabillo del ojo unos instantes. Resulta imposible sostener esa mirada.

15 junio, 2013

Ángel para un final

El maldito ángel tenía los ojos pintados, usaba pestañas postizas y estaba plagado de piercings por todas partes: orejas, mejillas, cejas, nariz, hasta del cuello le colgaban varios. Tenía el pelo largo y teñido de rosado. Me sonreía con presunta beatitud. Abrió sus alas blancas y me dejó ver su cuerpo lampiño, con su pequeño sexo de Cupido entre las piernas.
-Vengo a buscarte –dijo con voz de afeminado-. Te ves sorprendido. ¡A que esperabas a otro!
-Al demonio esperaba, cabrón –respondí furioso-. No quiero partir a un cielo plagado de maricones.
-Bueno, no puedo obligarte. Ya te arrepentirás, estoy seguro de que vas a arrepentirte –hizo un gesto de diva a título de desprecio y se esfumó.
Me quedé solo, ahí, pensando en lo que vendría.

02 junio, 2013

Riesgos de la desmemoria

                   
Partió al trabajo en su automóvil. A mitad de camino se le olvidó adónde iba. Siguió en línea recta un trecho en la esperanza de recordar su destino. No pasó nada. Se devolvió, decepcionado y triste. Después de un rato descubrió que había olvidado donde vivía. Se ofuscó: ¿cómo era posible tanta desmemoria? Confundido, decidió que era apropiado ir al médico y enfiló hacia una clínica que bien pronto se borró de su mente, igual que su nombre. Olvidó cómo manejar el vehículo que conducía. Incluso perdió el lenguaje y no pudo gritar en su último momento.

26 mayo, 2013

El Cyborg llegó a Italia

En Mayo de 2013, Diego Muñoz Valenzuela viajó invitado por la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de relaciones Exteriores a la Feria del Libro de Turín para presentar Fiori per un cyborg, la traducción de su novela Flores para un cyborg. El libro fue publicado por la editorial Atmosphere Libri con una traducción del profesor Danilo Manera de la Universidad de Milán. Chile fue el invitado de honor del Salón del Libro de Torino y en su marco Fiori per un cyborg fue presentada el 18 de mayo.
            Flores para un cyborg fue publicada en 1997 por Mondadori, después que en 1996 ganara el Premio a la mejor novela inédita (Premio Mejores Obras Literarias) que concede anualmente el Consejo Nacional del Libro, reconocido como el más importante en Chile. La novela marca un momento especial: el retorno de la ciencia ficción a la escena literaria nacional después de un largo silencio de casi tres décadas.
En Flores para un Cyborg se combinan elementos de la ciencia ficción, el género negro y la novela social moderna. Una trama delirante conduce a un androide a trasponer el límite que separa a máquinas y humanos, haciendo realidad el sueño de la inteligencia artificial.
En la fotografía, de izquierda a derecha: Roberto Brodsky, Pablo Simonetti, Danilo Manera y Diego Muñoz Valenzuela en una mesa redonda sobre narrativa chilena actual efectuada el Salón del Libro.
Tom, el cyborg, es construido por Rubén, un científico que aprovecha el exilio para hacer un doctorado en robótica. Rubén diseña a Tom para contradecir las limitaciones de sus obtusos profesores y para superar la soledad que siente lejos de su patria. Terminada la dictadura de turno en su país, retorna con el cyborg, cuya existencia es mantenida en secreto gracias a su aspecto y comportamiento humanos.
El regreso será una prueba de fuego no sólo para esta dupla, sino para todos quienes los rodean. En la tierra de Rubén sobreviven las heridas de una larga represión. Los antiguos torturadores son prósperos hombres de negocios, el narcotráfico y la corrupción prosperan y los políticos –carentes de convicciones- se preocupan sólo de su bienestar.
En la fotografía, justo al escritor Oscar Bustamante, en una mesa redonda en la Universidad de Milán.
En 2003 Flores para un cyborg fue reeditada en Chile por RIL. En 2008 fue editada en España por EDA Libros. Vuelve a ser reeditada en Chile en 2011 por Simplemente Editores, junto con la primera edición de la novela que continúa la saga: Las criaturas del cyborg. Ahora llega a Italia gracias a Atmosphere Libri.
           

19 mayo, 2013

Pesadilla con SS


El tipo tenía rostro duro y frío. Vestía de negro, como un cuervo maligno.
-Arben eitel, mein stumpführer -vociferó indicando en una dirección que yo no quería tomar.
Rehusé moviendo la cabeza hacia los lados.
-Ander arben eiten, jude! –aulló fuera de sí
Me sobrevino un fulminante ataque de risa.
-Arbeit macht frei, jude! –amenazó con golpearme y me puse en frente suyo, desafiante.
Extrajo de su bolsillo una legra Luger con la clara intención de emplearla. Le apliqué una lleve de judo y un golpe de karate para desarmarlo. Le metí el cañón de la pistola por el culo. Quedó llorando, solo y desconsolado. Nunca me han gustado los cobardes.

26 abril, 2013

Transporte cotidiano


El tren subterráneo es un instrumento de tortura perfecto y deliberado en todos sus aspectos. Por las mañanas inicia brutalmente al ciudadano en los afanes cotidianos: empujones, asfixia, codazos, hedores y otras experiencias ingratas. Apenas, exhausto, comprimido, el ciudadano logra salir a último momento en la estación más cercana a su trabajo. Tras soportar la agotadora jornada –exprimido y transformado en rugoso limón reseco- sale corriendo como escupo para regresar al oprobioso sistema de transporte. Ingresa, tras larga espera,  al sexto carro a fuerza de empellones. Soporta manoseos y hurtos, alientos nauseabundos, conversaciones idiotas. Cuando al fin, convertido en estropajo y a punto de fenecer, consigue salir del tren para caminar, cabizbajo, de regreso a su casa, desprovistos de sueños, anhelos, amores y –sobre todo- de esperanzas.

20 abril, 2013

Crisis mundiales



Dio un solo paso en la calle mientras el diez por ciento de las acciones que conformaban su paquete de inversiones previsionales caía a la décima parte de su valor. Miró la vitrina de una tienda para escoger una chaqueta justo en el momento que de derrumbaba el banco extranjero donde tenía invertida una fuerte suma en fondos mutuos. Entró a la tienda justo cuando la crisis europea alcanzó el pináculo de su prodigioso derrumbe, generando una corrida bancaria de proporciones que iba a causar la quiebra del banco nacional donde mantenía sus ahorros y todas las demás cuentas. Escogió la chaqueta más cara, que era la más bonita ciertamente, y quiso pagar con su tarjeta de crédito, pero la transacción salió rechazada, y todos lo hallaban de lo más extraño. En eso comenzó la tercera guerra mundial y comenzaron a volar misiles en todas direcciones, y nuestro personaje no pudo comprar la chaqueta que anhelaba. 

18 abril, 2013

Una propuesta cultural: deuda pendiente con el futuro y con el país


Cultura y desarrollo: un vínculo potente

Cuando en los discursos políticos que forman parte de la campaña electoral de fines de año, campean conceptos como equidad (como opuesto a desigualdad) y crecimiento (entendido como desarrollo económico), algunos echamos de menos –una vez más, tal vez con pertinaz ingenuidad- alguna mención a la palabra cultura.
Nadie podría desconocer la necesidad de seguir creciendo en términos macroeconómicos –ergo, que aumente el Producto Geográfico Bruto- y que en su ascenso, ojalá vertiginoso, arrastre el Ingreso Per Cápita a niveles envidiables dentro de América Latina. No obstante, bien sabemos que la desigualdad en la distribución de la riqueza es un fantasma que empaña esta fiesta del crecimiento.
De otra parte, sabemos también que reestructurar el sistema educacional, tanto para generar bases de equidad y desarrollar al máximo a todos nuestros jóvenes (no solo los de los grupos privilegiados por el reparto de la riqueza), es una tarea clave para cualquier gobierno.
No obstante, no se habla de la imperiosa necesidad de elevar nuestros niveles culturales, porque de ellos dependen –ni más, ni menos- nuestros niveles de conciencia, comprensión del mundo, autonomía intelectual, creatividad, iniciativa, participación y organización social, por mencionar solo algunas de las dimensiones más importantes.
El crecimiento económico está también ligado al nivel de conocimiento y raciocinio de las personas, no solo a factores financieros, estratégicos o de emprendimiento. La cultura, la imaginación, el dominio del lenguaje, la sensibilidad hacia el arte son elementos claves para reemprender una sólida marcha hacia el objetivo de convertirnos en un país desarrollado.

Qué hacer en materia cultural

En los gobiernos democráticos iniciados en 1990, se estableció una superestructura cultural caracterizada en esencia por una política asistencialista: la distribución de recursos públicos mediante concursos de proyectos, donde actúan como evaluadores especialistas de diversas áreas. Esta política convive con la cuasi renuncia del Estado a ejercer algún rol directo en materia de acción cultural, con muy pocas excepciones. Este último punto es el que me motiva a escribir estas líneas, porque tal omisión me parece que daña de modo severo el desarrollo cultural de Chile en los términos antes señalados.
Esta omisión o renuncia a tener un protagonismo cultural, ha llevado, por ejemplo, a la desaparición de La Nación; y antes de la Época o el Fortín Mapocho, baluartes periodísticos en la lucha anti dictatorial y en el ejercicio concreto de la libertad de expresión. De este modo, quedamos sometidos al imperio de los monopolios de la información, que actúan en todos los ámbitos de los medios de comunicación. ¿Cómo puede el Estado chileno contribuir a que la libertad de prensa sea una realidad en Chile? Eso me gustaría escuchar que un candidato lo propugnara como parte de su campaña.
Habría que preguntarse para qué tenemos un canal nacional de televisión que en nada se distingue de los demás canales: ni los contenidos que transmite (muy degradados en su mayoría, infectados por la farándula y la superficialidad), ni en la pluralidad real de los puntos de vista (son siempre más o menos los mismos los que actúan en el núcleo de las pantallas). Para qué seguir. Lo que necesitamos es un canal nacional sin publicidad, eminentemente cultural, pluralista, informativo. Que las principales universidades que merecen el nombre de tales, vuelvan a tener canales de televisión. Me gustaría escuchar un candidato que propusiera esto.
¿Por qué no podríamos tener una Editorial del Estado que permita llevar libros de bajo costo y alta calidad a todos los rincones del país? La necesidad y pertinencia de los textos, la calidad del material (contenido y forma), son variables que pueden ser acordadas por especialistas en educación y en literatura. No es necesario crear una estructura estatal enorme: la producción física podría externalizarse para impulsar el sector editorial privado, acaso fuese la opción más conveniente. 
¿No podrían ser parte de los programas educacionales de todas nuestras escuelas y liceos (y por qué no también las universidades) las visitas de escritores a las aulas? ¿Quién puede transmitir con más entusiasmo la pasión por el dominio del lenguaje que un escritor? Esto ha sido demostrado en múltiples experiencias de contacto directo entre jóvenes estudiantes y escritores. Previamente se motiva a los estudiantes y profesores mediante una lectura pública. Después se trabaja con los profesores para vincular la creación de un grupo de escritores a sus programas, entregándoles materiales y guías de trabajo. LA visita del escritor al curso para conversar en forma directa es el tercer paso. En muchos casos se han realizado talleres de varios meses de duración con los estudiantes más interesados y con habilidades para la escritura.
Asimismo, la eliminación del IVA a los libros que actúen como vehículos de educación y difusión de la cultura y el pensamiento, debiera formar parte de una estrategia integral de desarrollo del país.
Podría agregar otras ideas a este recuento, pero las enunciadas aquí aparecen como buenas y efectivas en términos de su impacto potencial para el desarrollo del país. Aquí las dejo, por si generan algún debate. Y sobre todo, por si alguno de los candidatos en campaña quisiera recogerlas para su programa. Estoy cierto que muchos intelectuales y artistas contribuirían con gusto a su implementación.


Diego Muñoz Valenzuela, escritor. Ha publicado tres novelas y ocho volúmenes de cuentos en Chile. También tiene libros editados en España, Croacia e Italia.  Ha sido incluido en antologías y muestras literarias publicadas en Chile y el extranjero. Cuentos suyos han sido traducidos al croata, francés, italiano, inglés y mapudungun. Distinguido en diversos certámenes literarios, entre ellos el Premio Consejo Nacional del Libro en 1994 y 1996.

14 abril, 2013

Pajarilla de origami


Con tantos cuidados que pueden llamarse amor de tan excelsos, fue plegando el papel con arte extinto hasta formar la pajarilla perfecta, armoniosa, alba. Extasiado contempló la perfección salida de sus manos y cayó de rodillas ante ella, como si fuera una divinidad. Ella vio sus lágrimas, mas no fueron suficientes para retenerla en esa tierra. Desplegó el vuelo y abandonó a su creador. En sus primeros aleteos lo olvidó del todo, como si jamás hubiera existido.

06 abril, 2013

Xenofobia 1


Cada día vienen más extranjeros, es una horrorosa verdad cotidiana. Quienes advertimos a tiempo el peligro, no fuimos escuchados. Lamentable. Ahora solo resta quejarse.
Los marcianos apestan a una mezcla de estiércol y amoniaco. ¡Qué decir cuando eructan! Y para empeorar las cosas, suelen andar con sus famosas jaulas de iguanas para servirse un bocadillo. Se las comen vivas, dentelladas furiosas; es un espectáculo horrible.
Los venusinos son peores. Como permanecen en estado de combustión, exhalan un pesado hedor a azufre. El impacto equivale a sumergirse en una cloaca. Son agresivos, detestan a quienes los observan; por eso me he ganado más de una quemadura severa.
A los marcianos basta con envenenar a las iguanas, que son idiotas y tragan lo que sea.
A los venusinos hay que rociarlos con espuma anti incendios bien helada y mueren por congelamiento. Luego los golpeas, se trizan y estallan en mil pedazos.
Por las noches me consagro a la noble tarea de exterminarlos. Aún no me descubren. Y voy ganando adeptos. Espero mantener la suerte.

29 marzo, 2013

Los huevos del conejo


Cansado de tanta algarabía consumista, al fin el conejo se rebeló. Fueron más de dos milenios de servilismo. Estaba hasta los huevos. Bañó bombas de racimo y granadas en chocolate y las envolvió en papel plateado de colores. Durante su noche partió a repartirlas en bancos, centros comerciales, universidades privadas, iglesias, fundaciones benéficas, medios de comunicación. A la mañana siguiente la ciudad recibió la fecha sagrada con gigantescas explosiones. El conejo habló por cadena nacional para anunciar un tiempo nuevo. De entrada, dejó claro que tenía los huevos bien puestos.

24 marzo, 2013

Crónicas subterráneas 1


La vi en el tren subterráneo. Llamaba la atención por el pelo teñido tan mal de rubio y la falta cortísima para enseñar unos muslos granulosos y ásperos. Sus pies terminaban en unos zapatos de taco muy alto, abiertos en la punta por donde trataban de escaparse unos dedos largos y flacos, de uñas carmín. Fue un trayecto largo. Nunca dejó de hablar por su teléfono portátil, un auténtico prodigio  tecnológico. Llamó a una amiga para que la fuera a ver a la casa. A la mamá para saber en qué iba la teleserie. A un pretendiente para regañarlo por su silencio. A otra amiga para ir al cine. A un compañero de trabajo para preguntarle qué estaba haciendo. A un tipo para convenir a una cita. Hablaba en voz alta, como para que uno la escuchara. Tampoco economizaba palabras. ¿Podría estar el silencio? Eso me pregunté. ¿Quedarse con ella misma? ¿Hablarse? Se bajó hablando, ya no pude saber con quién. Cojeaba un poco el pie derecho. Quizás le dolían esos dedos sobresalientes.

16 marzo, 2013

Departamento tomado


Los insectos se instalaron en la terraza de su departamento sin tener en cuenta la voluntad de su dueño. Eran feos, alados, armados con aguijones ponzoñosos y mandíbulas vigorosas. Su presencia lo horrorizó y debió armarse de valor para enfrentarlos. Antes debía elaborar un plan: procedió en consecuencia. Construyó un arma para atraparlos y electrocutarlos uno por uno, o por grupos pequeños; una especie de raqueta energizada. Resultó un método eficaz, muy satisfactorio para sus inclinaciones sádicas. Los fue exterminando en rápidas incursiones, ataques inesperados propios de la guerrilla, y así erosionó sus fuerzas. Igual los insectos se defendían con ardor y trataban de atacarlo, sin éxito, para fortuna de él. Los enemigos fueron menguando, aunque igual en ocasiones  lograban traer refuerzos, Por fin desaparecieron. Entonces el habitante del departamento comenzó a extrañarlos. Su vida regresó al tedio cotidiano. Cada día vigila la terraza, esperanzado en su retorno.

02 marzo, 2013

57 años después


Definitivamente me reconocieron. Alcatraces, gaviotines, pilpilenes, zarapitos, cormoranes, gaviotas. Volaron para mí, pescaron, flotaron en el viento del mar. Vinieron lobos marinos y toninas. La arena negra me azotó el rostro y las piernas. Todo seguía en su lugar, excepto yo.

Febrero 2013, Constitución

16 febrero, 2013

La piscina del vecino


El vecino de enfrente llegó hace menos de un mes. Había hecho recomponer la casa y también la piscina del patio trasero. Seguimos los detalles acuciosamente atisbando por encima de los muros.  Es un tipo callado y tranquilo, de apariencia muy pacífica. Ayer fuimos con mi hijo Emilio  a mirar por detrás y lo vimos nadando vigorosamente; no al vecino, sino a su enorme mascota, una especie de morsa. So exclamó Emilio: ¡una morsa! No es una morsa, establecí yo, sino un manatí. Emilio investigó en la red y triunfante me anunció que no era un manatí, sino un dugongo, que son más pequeños y proceden de Asia, no de América.  ¿Para qué tendrá ese dugongo?, inquirió Emilio. No seas intruso, que eso es feo., le respondí. Ahora no puedo dormirme pensando en el dugongo.  Tal vez mañana me anime a preguntarle al vecino. ¿No lo haría usted?

07 febrero, 2013

Enigma con escaleras


Bellas escalas de madera que van a ninguna parte, sombreros hongo flotando, hombres viejos encaramados en zancos, telescopios, conejos. Todo esto es tuyo, dice la ronca voz invisible, y estará en tus manos si te acercas. Y hay cielo también, y sirenas y risas flotando en el aire; eso lo digo yo. 

30 enero, 2013

El pelmazo


Lo levanté del piso y lo puse sobre la palma de mi mano. Le di unos golpecitos con el índice y se revolcó de dolor, lloró, suplicó. Un espectáculo gracioso, entretenido. Exigí que cantara. Lo hizo. Y que bailara. También lo hizo. Hasta desmayar de agotamiento. Arrojé un vaso de agua fría sobre su cuerpo exánime. Despertó. Le pedí que cantara mis alabanzas. Obedeció. Me aburrió su mojigatería. Lo trituré. Fue fácil. Era un pelmazo.

26 enero, 2013

Ficciones



No existo. Alguien me dibuja con palabras: aspecto, ser, historia. Alguien lee ese texto. Ahora soy, hasta que ese lector me olvide. Muero hasta que alguien vuelva a leerme.

19 enero, 2013

Llena de pájaros


 Su mujer decía que tenía la cabeza llena de pájaros. Su madre también lo había afirmado desde que era muy pequeño. Y también otras personas, bastantes. El oía tales declaraciones y sonreía como ensoñado, y continuaba en lo suyo, como si nada aconteciera. 
No obstante, cuando su mujer corroboró aquella antigua teoría, él sí se preocupó y fue a practicarse exámenes a una clínica prestigiosa. El escáner de cerebro arrojó un resultado asombroso que convocó a millares de galenos provenientes del mundo entero. En la cavidad craneana, justo en el sitio que debiera ocupar el  cerebro, había una jaula repleta de pájaros de colores que revoloteaban y cantaban como si estuviesen en el paraíso.
El médico intentó calcular muy bien cómo anunciar este resultado al paciente, pero la realidad era la realidad. No había cómo adornarla. Al fin se lo dijo de un tirón. Él se quedó mirándolo, con una extraña sonrisa. “Es lo que quería oír”, dijo. Y se fue silbando como un pájaro, quizás adónde. Lo único claro es que parecía feliz.

12 enero, 2013

Nuevo año con avión


La niña fabricó un maravilloso avión con papeles de todos los colores posibles, lo echó a volar como si fuera un halcón. Libre devino en arcoíris. Pájaros de mil especies lo siguieron en bandadas infinitas y la gente comenzó a sentir esperanzas de que algo realmente nuevo y bueno aconteciera. El avión rompió la barrera del sonido y produjo un estruendo que fue saludado con vítores. Con esa promesa se inició el nuevo año. Después cada persona siguió el ejemplo y realizaron cosas extraordinarias e imposibles. Así comenzó la tradición que cambió nuestro mundo para siempre. Haz tu avión ahora mismo.

05 enero, 2013

El sueño de la eternidad 1


            Para convertirse en inmortal, diseminó su rostro  por doquiera en la red. Dejó fotografías, textos propios, biografías pormenorizadas, noticias de su existencia, formularios con sus datos. Tras su muerte esas huellas suyas quedaron dando vueltas en el éter electrónico hasta el momento en que no hubo nadie que pudiera verlas. Entonces murió también su recuerdo. Sin embargo, nadie lo supo. Quizás esa sea una manera de alcanzar la eternidad. 

27 diciembre, 2012

Cuestionamiento de mi identidad 2


            Como un pálido y hambriento vampiro, toda la vida me he alimentado de belleza en vez de sangre. La he sorbido de libros, cuadros, ciudades, paisajes maravillosos. Succionando con furia desde la garganta de museos, teatros, vestigios de civilizaciones perdidas. Desde la imaginación de los otros.
Nada de aquello veo en el reflejo que me observa impávido. Quizás esté allá adentro, oculto, preparando una explosión. 

22 diciembre, 2012

El fin de la Navidad


Los enanos ayudantes de Santa Claus no son demasiado astutos y se creyeron la patraña del fin de mundo. Con sus ahorros de cien años –una cifra moderada, es sabido que el Viejo es cicatero porque gasta solo en regalos- compraron un programa turístico en las Bahamas. Escaparon con renos, trineos, estrellas  y estelas de colores. Agarraron una borrachera con viento de cola y no pararon de beber hasta que el año nuevo estuvo bien entrado.
Santa, desesperado, advirtió la catástrofe, pero ya no quedaba tiempo. Racionalizó la lista de regalos, excluyó a las naciones cuestionadas por la OTAN, pero fue insuficiente. Tomó un crédito con el FMI, externalizó la construcción de juguetes y contrató a varios Courier para hacer el despacho.
Cuando los enanos quisieron regresar a su trabajo, era tarde. Santa estaba quebrado y con arresto domiciliario en un iglú mínimo. Bueno, el mundo no se acabó, pero sí la Navidad. Una pena, porque se perdieron muchísimos negocios.

16 diciembre, 2012

Still life apocalíptico


Auto herrumbrado, carcomido sobre la pista en ruinas. Cables y postes medio cubiertos por los arbustos. Muñeca sin ropa, de cabello enmarañado, arqueada sobre el pasto seco. Nubes, agua, humedad, sol. La naturaleza hace su trabajo en silencio.

08 diciembre, 2012

Advertencias 1


No todo el mundo tiene rostro, hermano, has de fijarte bien. Rostro no es lo mismo que cara. Todo el mundo posee una cara, hasta el más ruin. Tampoco todo el mundo tiene un alma, querida. La mayoría la ha perdido en alguna remota transacción de mercado, a vil precio por cierto. Quedan contadas gentes con alma, mi estimado. Caminan por las calles como cuerpos huecos en busca de objetos que puedan atiborrar ese vacío imposible de llenar. Hay que buscar esas pocas personas con alma sin desmayar, amiga. Cuéntame cuando halles a una. Aquí va mi dirección.

30 noviembre, 2012

Juego de niños

El blanco oso de peluche se subió al camión decidido a jugar pesado. Atropelló al rey león y lo convirtió en papilla. Una risita ahogada se le escapó. Quedó salpicado de sangre: su pelaje había dejado de ser albo para siempre. Después le dio al payaso, luego al gorila electrónico y por fin a la maldita orca. Un mar rojo asoló el cuarto de juegos. Por suerte él era un oso de peluche y no tenía que dar explicaciones. Se acostó a dormir, exhausto y feliz.

23 noviembre, 2012

Auto intervención


Extraigo mi cerebro con cuidado y lo deposito sobre un plato. Es bastante más pequeño de lo que mi imaginación dictaba. Está cubierto en algunas partes por aditamentos oscuros como algas. Lo voy limpiando con un cuchillo filoso y mi entendimiento se aclara a medida que avanzo en la tarea. Secciono la gris materia y encuentro cientos de imágenes: algunas las borro, otras las conservo. Mi ánimo mejora ostensiblemente al final de la tarea. Siento la tentación de agregar recuerdos o capacidades, pero ignoro cómo hacerlo. Retorno el cerebro a mi cabeza. Me siento mejor. Suspiro, sonrío, me pongo de pie.

17 noviembre, 2012

Halloween 1


Cuando tras una serie de frenéticos golpes abrí la puerta, vi que la Muerte portaba en una mano un esqueleto decorado y en la otra la guadaña con siniestro y acerado brillo. Sin vacilar le asesté el hachazo cuando trataba de cerrar la consabida frase “dulce o travesura”. No alcanzó a terminar la última palabra. Lo impidió el golpe que segó su vida (si es que aplica tal concepto a este caso) y separó el cráneo del resto de su cuerpo.
Se acabó la fiesta y vino un gran silencio. Desde entonces nadie ha muerto. Quizás cometí un error.

08 noviembre, 2012



Breviario mínimo recibe medalla Colibrí

 El premio busca fomentar la literatura infantil de calidad y entregar un reconocimiento a los editores que potencian un mercado cada vez más amplio y novedoso. 

 En el marco de la 32° versión de la Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile, se entregó por primera vez la Medalla Colibrí, una distinción creada por IBBY Chile (capítulo chileno de International Board on Books for Young People, Organización Internacional para el Libro Juvenil) y el Centro Lector de Lo Barnechea para premiar las mejores obras de literatura infantil y juvenil editadas en Chile. Este premio entrega distinciones en cuatro categorías: literatura infantil, literatura juvenil, colecciones y labor editorial.

 Para los organizadores, la medalla “es un aporte indispensable en un medio que recién reconoce la literatura infantil como verdadera literatura y viene a saldar una deuda con los escritores, diseñadores, ilustradores y editores que hacen posible que estos libros se publiquen”.

 El volumen de microrrelatos ilustrados Breviario mínimo del escritor Diego Muñoz Valenzuela, fue distinguido en la categoría juvenil por “el uso preciso del lenguaje, al tono humorístico y al manejo de la ironía como herramienta de narración,  donde lo fantástico irrumpe sin permiso alguno dentro de lo cotidiano”. Diego Muñoz Valenzuela ha cultivado este género brevísimo desde mediados de los 70 y es uno de los principales exponentes contemporáneos del género en Chile e Hispanoamérica. Breviario Mínimo es su cuarto volumen de microrrelatos.

Breviario mínimo de Diego Muñoz,  editado  por Liberalia Ediciones y Simplemente Editores se suma a sus catálogos para fortalecer las colecciones que tienen como público objetivo a los primeros lectores y jóvenes. Mónica Tejos, Directora de Simplemente Editores expresa: “Queremos producir libros que puedan competir con la televisión o los videojuegos. Para esto es necesario buscar un lenguaje directo, imágenes atractivas e historias que los identifiquen”.

El conjunto de microrrelatos con ilustraciones de Luisa Rivera, pasea al lector por historias cargadas de humor, sensibilidad y lirismo, y por imágenes con un lenguaje visual directo y emotivo.

01 noviembre, 2012

La coleccionista de maniquíes


Coleccionaba maniquíes. Los mutilaba a voluntad. Amontonaba piernas, brazos, cabezas en diferentes habitaciones. Era un espectáculo dantesco e inocuo al mismo tiempo. Me ponía muy nervioso la contemplación de este espectáculo. Por fin, la abandoné. No dijo ni hizo nada. Solo me miró con sus enormes ojos. A veces me despierto a mitad de la noche, como si ella estuviera allí, esperando, presta a destazarme. 

27 octubre, 2012

Rutina


El perro estaba aburrido y sacó a pasear a su amo. Lo trajo de vuelta para que viera las noticias. Se sentó con él, mirando la pantalla. Después le pidió las galletas que más le gustaban, unas con forma de hueso. El amo se durmió con las mismas noticias de cada noche. Lo despertó para que se acostara. Refunfuñó, pero lo hizo. En cuanto comenzó a roncar, subió a la cama y se tendió él también. Suspiró antes de entregarse al sueño.

20 octubre, 2012

Viajes en el tiempo 1


Se trasladaba en el tiempo para curiosear. Fue un siglo adelante en el futuro. Desembarcó en una fábrica de carne. Vio que fabricaban gansos muertos, unas aves enormes e inertes. No pasaban por la experiencia de la vida. Le pareció aterrador eso de crear aves fenecidas, listas para cocinarse. Escuchó muchas explicaciones sobre las ventajas, entre ellas la de no tener que matarlas. No se convenció. Estuvo sin viajar varios meses.

06 octubre, 2012

El poder del dinero 2



Se compró una mansión en Santiago, luego otra en Madrid, un amplio departamento en Tokio y un penthouse en Nueva York. Casi nunca paraba por allí. Pero seguía comprando lugares.
Un ejército de personas trabajaba para él como legión de ilotas: se le prosternaban si era necesario para preservar sus puestos.
Se apoderó de cuanto objeto le pareció deseable; por suerte tenía mal gusto.
Adquirió una esposa bella y complaciente y varias amantes parecidas; una cohorte de rameras bonitas y hasta algunas muñecas robóticas.
Hizo cuanto deseó en su vida perfecta. Incluso logró algo casi imposible: que nadie lo amara. Esa fue su mayor hazaña.

29 septiembre, 2012

En pos de la belleza


Comenzó a pintarse aquellas larguísimas uñas con inexplicable desazón. No las recordaba tan largas y curvas. No obstante aplicó con precisión el esmalte escarlata. De pronto descubrió que sólo tenía tres dedos escamados y extensos. Buscó el espejo y halló aquella cara emplumada, un pico aguzado y feroz. El cacareo surgió nítido, plañidero, como la carcajada final de un payaso.

22 septiembre, 2012

Mundos paralelos


En el colegio: uno era estudioso, el otro flojo y bueno para hacer la cimarra. Uno solía compartir su colación con los compañeros de curso; el otro se escondía para devorar la suya solo, incluso le robaba a los demás apenas tenía ocasión.
En el liceo: uno seguía siendo estudioso, pero participaba en política. El otro continuó su trayectoria como holgazán adicto a toda clase de trampas para aprobar las materias. Uno se convirtió en un buen lector, el otro en un televidente fanático.
En la universidad: uno entró a la carrera que quería, el otro también, con mucha suerte. Uno avanzó en la carrera velozmente, gracias a su dedicación. El otro avanzó, pero con gran morosidad y toda suerte de triquiñuelas.
Uno fue apresado y enviado a una casa de tortura. Se rumorea que el otro lo denunció, pero no hay pruebas. Por fin uno, tras indecibles tormentos, partió al exilio. Allí terminó una carrera brillante.
Cuando uno regresó a su país, el otro estaba investido de altos cargos. Aquello no dejó de sorprenderlo.  Uno asumió labores como académico. El otro amasó una fortuna gracias al tráfico de influencias. Puede verse cada día en los noticieros de televisión. Uno, en cambio, sigue en lo mismo. Tiene una casa pequeña y muchos amigos.
No hay moraleja, ni menos maniqueísmo. Pudo ser todo al revés. Eran muy parecidos en todo: origen, fuerza, inteligencia. No es una historia sobre usted o alguien que conozca. Es solo una historia. Nada más que eso.

09 septiembre, 2012

Perder por nariz


El tipo hablaba muy en serio acerca del futuro luminoso del país, pero tenía una enorme y roja nariz de payaso que anulaba todos sus dichos. Ansiaba que lo reeligieran, de modo que exaltaba sus magros logros y ofertaba toda clase de éxitos que abrirían paso a una era de progreso sin precedentes. La protuberante nariz roja apareció por televisión en cadena a lo largo y ancho del país. Hasta sus partidarios más acérrimos les afloraron carcajadas de burla, qué decir de sus detractores, que se arrojaron al piso retorciéndose como cucarachas envenenadas. El único que no veía la  nariz de pelota carmesí era el propio líder, convertido en clown a los ojos de su nación. Por cierto, perdió las elecciones por una deferencia aplastante. La única diferencia es que a otro le tocará el turno de portar la famosa protuberancia nasal.

31 agosto, 2012

Divo milagroso


El gallo carraspea delante del micrófono del estudio, infla su pecho multicolor y abre el pico para asomar la lengua. Despliega sus alas para crear un arcoíris, sacude la cresta rojísima y deja escapar el canto que despertará a la humanidad entera en esa madrugada que esperamos desde siempre.

23 agosto, 2012

Despedida a Franklin Quevedo


Querido Franklin Quevedo:

Vamos a conversar un rato, como siempre hacemos. Quizás esta vez omitamos las bromas. Hablaremos de temas nuevos y de otros tocados muchas veces.
Hay seres humanos que enseñan a pesar de sí mismos, aunque no quieran hacerlo. Tú eres uno de esos. He tenido la suerte de haber conocido a muchas personas así. El primero fue mi padre, Diego Muñoz Espinoza, el mejor de mis maestros, dedicatoria de mi primera novela.
Justamente, Franklin, tú fuiste maestro, entre muchas otras actividades. Sin embargo, no dabas cátedra. Enseñabas conversando, jugando, riendo, dando el ejemplo.
Hay personas que tienen la virtud de transformar el rigor de la vida en dulzura, cariño, alegría, amor. Tú eres uno de esos raros, escasos maestros. Es fácil convertir la persecución, la tortura, la prisión, el exilio en dolor reconcentrado, en odio, en amargura, en frustración. Lo auténticamente difícil es convertir todo esto en cariño y en generosidad. Eso hiciste con tu vida, tan difícil y tan maravillosa a la vez.
Mempo Giardinelli, muy querido amigo argentino, me dio –sin pretenderlo, como buen maestro- esta lección apenas lo conocí. Me dijo, “yo todo lo que quiero es ser un buen escritor y una buena persona”. Esas palabras me quedaron resonando, porque representan una ambición muy sana y, por cierto, enorme y magnífica. Pienso que no hay una aspiración más alta que esta, al menos para mí. Y estoy seguro de que tú, Franklin Quevedo, lograste ambas.
Cuando encuentren por la vida una persona como él, no la dejen pasar. Aprovéchenla. Escúchenla, porque tiene mucho que decir y no se va a tomar la palabra por sí mismo. Ocurre que carecen de vanidad. Hay que hacerlos hablar, darles espacio, oírlos. Hacerse tiempo.
¿Adónde va la gente tan apurada, Franklin? ¿Acaso corren hacia su felicidad, a ver un ser querido, a abrazarlo? ¿Hay algo mejor que una larga y plácida tarde de conversación, un arte que se va perdiendo en el tráfago del trabajo y el consumo desmesurados? Quedémonos aquí, conversando, fuera del tiempo. Soñando con tiempos mejores.
Quisiera pensar que uno de estas noches vamos a encontrarnos en un bar, en alguna parte del mundo, y vamos a bebernos una botella de vino. Que vamos a continuar el duelo de bromas, cuyo saldo solíamos contabilizar entre risas.  A veces ganabas tú, a veces yo. La verdad es que daba lo mismo: lo esencial era generar alegría.
Te conocí primero como se conoce a los escritores, a través de tus libros. Admiré el oficio, el estilo sobrio, preciso y la gran humanidad que imperaba en todos tus relatos. Luego, a tu regreso del exilio, a mediados de los 80, nos encontramos en actividades literarias. Allí se forjó una amistad destinada a ser inquebrantable.
Luego, hacia mediados de los 90, vino tu idilio con mi madre, como sabes, una de las personas que más quiero en este mundo. Cuando Inés nos reveló tímidamente este hecho a mi hermana y a mí, lo celebramos de inmediato, y te acogimos sin reservas. Te conocíamos, apreciábamos y admirábamos. Entonces, y ahora que te conocimos íntimamente, mucho más, por tu entereza, integridad moral y la enorme alegría que contaminaba tu existencia e ibas diseminando por allí con tanta magnificencia.
Para mi fuiste un gran amigo y un maestro notable. Un buen escritor y una buena persona. Una conjunción muy difícil de hallar. No se encuentra a cada paso a alguien capaz de convertir un golpe en un abrazo, o de transformar el martirio en amor, la opresión en belleza. Esa clase de magia, tú la posees. Trataré de aprenderla. Tú irás guiándome. Hay muchas razones para seguir conversando, querido  Franklin, hasta bien pronto.

21 de agosto de 2012
Diego Muñoz Valenzuela
 
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