26 abril, 2016

Final trémulo

Sumergió la pluma y escribió un breve poema para despedirse, una especie de haiku. Se sacó los zapatos de tacón, la única prenda con que su creador la dibujó, y fue sumergiéndose lentamente en el mar de negra tinta donde estaba destinada a desaparecer.

2 comentarios:

Hola, me llamo Julio David dijo...

Imagino que en ese mar de tinta negra, habitan todas las palabras en reposo, no dichas, pero listas para escribirse. Para que no desaparezca del todo, habría que untar una pluma ahí y volver a darle vida a esa proto-musa.

muñoz valenzuela dijo...

Gracias Julio David, tu comentario da origen a muchas historias potenciales. Es muy hermosa y atractiva la imagen que propones

 
hits Blogalaxia Top Blogs Chile