
Está combatiendo contra sí mismo. Y va ganando.
Esta es la bitácora de un narrador que busca en la literatura un espacio para la fantasía, aunque de verdad no logra huir de la realidad. Aquí encontrarás cuentos y reflexiones, ¡bienvenido!
Despierto en una habitación azul pastel, tapizada de cuadros de vivos colores. El cubrecamas es carmesí. Por una ventana entra el aire fresco del campo. Los objetos se ven levemente alargados, como en un cuadro del Greco o de Modigliani. Me incorporo y miro el piso de tablas resquebrajadas, donde se mezclan tonos de café y verde. Asomo la cabeza por la ventana y veo que es noche: inmensas estrellas como soles cuelgan del cielo. Me encuentro con el espejo. Unos ojos azules fulgurantes me contemplan bajo una cabellera roja y revuelta. El aire se revuelve en derredor, forma corrientes de color. Entonces comprendo quién soy. Tomo la navaja y corto mi oreja. La sangre brilla como mil soles furibundos y caigo entre lirios, girasoles y campos de trigo infinitos.

Programo la última instrucción y el laboratorio robotizado comienza a ejecutar mis especificaciones. En la esfera se forma una espesa masa de neblina dentro de la cual se forma la criatura. Al rato saco al primer perro inteligente. Habla inglés, francés y alemán. Tiene una cultura universal vastísima, a la cual agrega niveles de Ph.D. en cinco áreas de conocimiento. Ciertas modificaciones le permiten hablar. Tiene un carácter dócil, humor genial y es leal a toda prueba. Salimos a caminar por la playa. Corre, juega con las olas, vuelve a mí, salta y me lame el rostro. Me recita en francés un poema de Prevért. Estoy feliz de haber diseñado a una hembra: comienzo a enamorarme. La bautizo Eva. Ella está de acuerdo.


El Maletín Literario –controvertida iniciativa de fomento de la lectura del Gobierno, operada a través de la DIBAM- pasó a una nueva etapa que acerca el momento de su materialización. Así se continúa con un proceso que pone de relieve una decisión a ultranza, sin escuchar las voces críticas de actores relevantes y las propuestas alternativas al uso de los fondos asignados (once millones de dólares), por cierto inéditos para este tipo de iniciativas (en el Maletín se gastará más del doble de lo que el Consejo del Libro asigna en su concurso de proyectos a toda clase de iniciativas).
Más allá de que mantengo serias dudas acerca de la efectividad y eficiencia de la iniciativa y rechazo el criterio simplista que asevera que cualquier cosa que se haga por el fomento de la lectura será buena; mis primeras impresiones son éstas: se demuestra que el valor del libro depende del tamaño de la edición y se pone de relieve que estas licitaciones tienden a concentrar el efecto económico en escasos actores de la industria.
El precio unitario de los libros demuestra que es preciso buscar formas de impulsar la industria del libro hacia mayores tamaños de edición. La tecnología actual permite imprimir lotes económicos de 500 libros a los precios acostumbrados (5.000 a 7.000 $ para libros chilenos). Así ¿para qué producir, almacenar, distribuir más? Sin embargo, al crecer las economías de escala, los libros pueden reducir el precio a una quinta, incluso a una décima parte (ver los precios de la licitación). Al menos, aquí queda claro que el enemigo principal no son ni el IVA ni los piratas, sino los tirajes. Algunos han errado la puntería por muchos años.
Respecto de la concentración de la adjudicación en pocos operadores de gran tamaño, confiables, solventes, para garantizar la seriedad y viabilidad del proyecto, éste es el modus operandi habitual del Estado. Conlleva una profecía autocumplida: dejar fuera a los actores de la pequeña empresa, siempre desvalida más allá de los discursos gubernamentales abundantes de promesas, desprovista de medios de garantía y financiamiento para abordar grandes operaciones. Como ha ocurrido, la mayor parte de los pequeños empresarios del libro quedarán mirando el banquete de los peces mayores. ¿Dónde quedan entonces las palabras promisorias acerca del impulso a la micro y pequeña empresa, en este caso la editorial?
La controversia acerca del bullado maletín, para hacer memoria, estuvo centrada en diversos aspectos:
- La efectividad de la medida, es decir, que los libros fuesen leídos por los beneficiados y que les fuesen útiles
- La ausencia de un entorno o programa de intervención que asegure el impacto en cuanto a incentivo real de la lectura, sobre todo en estratos donde los hábitos de lectura son demostradamente débiles.
- El tono efectista y demagógico que rodea toda la idea, olor a populismo
- La selección de los textos incluidos (la verdad es que hay cientos de posibilidades buenas y que el valor depende del grupo de destinatarios). En todo caso, se está escogiendo por los beneficiados, sin consultarles a ellos.
-El costo involucrado respecto de los presupuestos históricos para este tipo de iniciativas
- La posibilidad alternativa de financiar centenares de iniciativas que han sido exitosas (por ejemplo los programas de Fundación La Fuente, INFOCAP de Un techo para Chile, Letras de Chile y otras)
-La posibilidad de que sea un dispendio fraudulento, malversación de fondos, u otras similares.
La iniciativa se llevará a cabo. De esto jamás he tenido dudas. Da para pensar, por cierto. No significa inmovilismo, ni crítica gratuita, ni desánimo. Los que hemos estado siempre en esto, en especial los escritores que hemos decidido actuar, hacer, comprometernos para promover la lectura y el libro desde hace muchos años, continuaremos en nuestro empeño.
Todavía esperamos –verbo ligado a la hermosa, tal vez ingenua expectativa que denominamos esperanza- que más allá de declaraciones vacías e iniciativas pomposas, se manifieste el respeto hacia el libro, la lectura, los escritores y todos los agentes ligados a este ciclo del cual dependen el crecimiento espiritual, cultural, material y en definitiva la auténtica libertad de un país.
Diego Muñoz Valenzuela
Yo sé que estás allí, dentro del ropero, puedo escuchar desde el primer piso tu respiración dificultosa, sentir como te revuelves inquieta, maldita criatura, siento los lamentos de la madera que se queja bajo tu peso. Si pudieras, saldrías de ahí – a veces lo haces – y bajarías la escalera haciendo crujir los escalones uno a uno con tus pies escamosos, verdes, llenos de algas igual que tu piel resbalosa, cubierta de légamo de quizás qué horrible lugar. Respiras más fuerte ahora, es casi un bramido, el ropero se estremece, bajo el volumen del televisor, pero inmediatamente viene un silencio más difícil de soportar que los ruidos de la película o tus movimientos allá arriba, parece que ese silencio durara más, tú saldrías de allí en todo tu esplendor, con toda tu malignidad, con tus ojos hambrientos y terribles, tus garras filosas, tus dientes de tiburón. Eso, podrías llegar al fin. A veces todo se reduce a esperarte, espero la noche para este duelo cotidiano. Yo sé que un día va a ocurrir. No sé cómo explicarlo: sólo lo sé. Bajarás con tus tentáculos, tus ventosas, tus brazos – lo que sean – dirigidos hacía mí y yo no podré moverme, me quedaré mirándote, paralizado, inmóvil, así como si fuera de piedra. Tal vez alcance a recordar algún párrafo de Lovecraft. Pero lo importante es que estarás acá, de este lado, y yo no podré moverme. Respiras, te mueves inquieta, maldita criatura. Te puedo ver casi, agazapada en la oscuridad, tus ojos brillando. A pesar del miedo, a veces me imagino qué ocurriría si tú bajases, qué ocurriría, qué ocurriría si entraran en ese momento mis padres, que están prontos a regresar, por eso creo que ya no bajarás, aunque a veces, a veces, casi es como si lo deseara.

Por Guillermo Roz
Cuando sus padres le regalaron el tren eléctrico le brillaron los ojitos, apareció una sonrisa más larga en sus labios, daba saltos de felicidad. El tren subía y bajaba unas lomas, atravesaba desvíos, puentes, pequeñas estaciones.



En días recientes hemos debido despedir a un intelectual valioso, erudito y valiente, a quien le cupo jugar un rol notable en el terrible periodo de la dictadura militar: Luis Sánchez Latorre, escritor, periodista y crítico literario. Presidió con dignidad, sagacidad y coraje la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) por más de una década, desde donde se desplegó –desde el inicio del régimen- una creciente labor de resistencia de los intelectuales. La casona de Simpson 7, acogió a los perseguidos, fue voz de los sin voz, baluarte de la intelectualidad que enfrentaba la maquinaria asesina sin más armas que la inteligencia y la decisión de acoger el imperativo ético de luchar por la libertad arrasada.
DE MONSTRUOS Y BELLEZAS; en el diario EL CENTRO, Talca, Suplemento LIterario; Viernes 3 de Agosto, 2007.


El microrrelato ha ido ganando adeptos entre lectores y autores en los últimos años. Diego Muñoz Valenzuela es uno de sus tempranos cultores en Chile, desde la década de los 70, lo cual se ha reflejado en su primer libro de cuentos “Nada ha terminado” (1984) y luego en “Ángeles y verdugos” (2002), celebrada colección de microcuentos.
Desde la recuperación de la democracia en Chile se viene hablando sobre la importancia de fomentar el libro y la lectura, tal vez como homenaje al progresismo desarrollista, o por efecto de una bendita inercia, quizás para compensar al gremio de los escritores que desafió como pocos a la dictadura, o simplemente para simular una preocupación auténtica por la cultura.
* este cuento pertenece al volumen LUGARES SECRETOS (Mosquito Comunicaciones, 1994), Premio Consejo del Libro al Mejor Libro de Cuentos publicado ese año.

Es un taller para quienes se interesen en aproximarse al conocimiento del género y quieran iniciarse en la escritura de cuento. Muy cerca de la estación de Metro Pedro de Valdivia.
Escribir al correo electrónico: dmunoz@surlatina.cl y enviar datos personales (nombre, teléfono, mail, edad, estudios, interés en el taller, etc.), indicado las razones específicas de su interés por participar.
Orientación del Taller
Este taller literario está orientado personas interesadas en incursionar en el género cuento. No es necesario que hayan escrito anteriormente. También pueden ser personas interesadas en desarrollar su apreciación narrativa y aprender técnicas básicas.
El aprendizaje de la escritura es un trabajo a largo plazo que requiere disciplina, paciencia y una reflexión permanente sobre los más diversos aspectos que involucra el proceso creador.
Los objetivos básicos de este taller de cuentos son:
Conocer las principales características del cuento contemporáneo a través de lecturas escogidas
Conocer los conceptos básicos ligados a la escritura del cuento, y las principales tendencias vigentes
Aplicar los conceptos anteriores en el análisis de cuentos en el taller (los participantes pueden traer sus propios textos con este fin).
Las actividades en cada sesión apuntan a ir entregando elementos técnicos de la escritura de narrativa, vinculados por ejemplo a: tipos de narrador, acción, manejo de diálogos, subgéneros (cuento fantástico, realista, policial, cuento breve, microcuento, etc.), tendencias actuales,
En diversas ocasiones se invita al taller a autores chilenos importantes a establecer un diálogo, previa lectura de algunos de sus cuentos.
Funcionamiento del Taller
Horario: 19:00 a 20:45 horas
Periodicidad: Semanal
Costo: 35.000 $ mensuales, pagados al inicio de cada mes
Ubicación: Local cerca de la estación de Metro Pedro de Valdivia
Matrícula: Sin costo
Inicio: Se inicia en fecha a definir
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